No hay una respuesta sencilla a esta pregunta. Depende en gran medida del tipo de prendas que se utilicen junto con la prenda refrigerante, las condiciones ambientales, como el calor y la humedad relativa, y el nivel de esfuerzo físico que se deba realizar.
Empecemos por el tipo de prenda que se vayan a utilizar junto con el chaleco: los chalecos refrigerantes evaporativos deben llevarse en lo posible como la prenda más externa, y en los casos en que se deba llevar debajo de otra prenda, dicha prenda debe ser lo más transpirable o ventilada posible. Ello resulta fundamental, puesto que, si la prenda que llevemos encima del chaleco transpira muy poco, limitaremos la capacidad evaporativa, y de esta forma también limitaremos su capacidad refrigerante.
Para que un chaleco evaporativo funcione correctamente, debe poder evaporar con facilidad el agua que contiene. Esto es así porque los sistemas evaporativos funcionan gracias al efecto adiabático, también conocido como “efecto botijo”. Se trata de un efecto físico mediante el cual, el agua cuando cambia de estado líquido a vapor, absorbe el calor del entorno, refrescando el medio donde se encuentra. Este es el mismo principio del sudor, el cual nos refresca cuando la humedad producida por el sudor se evapora de nuestra piel, pero en este caso es la prenda la que está “sudando” por nosotros.
De ahí que en los casos en los que debamos utilizar prendas poco o nada transpirables encima de un chaleco refrigerante, deberemos usar chalecos con placas de cambio de fase, también conocidos como PCM (Phase Change Material).
En cuanto a las condiciones ambientales, los chalecos evaporativos son más eficaces con temperaturas que podemos encontrar a la intemperie, y humedad relativa moderada. La combinación de temperaturas y humedad extremas, dificultan la capacidad evaporativa de los chalecos, por lo que en estas condiciones también será más adecuado llevar un chaleco con sistema de cambio de fase, o bien un chaleco electrónico que incorpore la novedosa tecnología refrigerante mediante semiconductores.
Por último, en cuanto al nivel de carga o esfuerzo físico, los chalecos evaporativos en general se adaptan mejor que las placas en condiciones de alta exigencia física, ya que son más ligeros y llevan tejidos transpirables que absorben la humedad, lo cual nos ayudará a disipar el sudor del cuerpo de forma más eficaz.



